martes, 6 de diciembre de 2016

La escuela para toda la vida

En esta entrada, y en varias ocasiones a lo largo de este blog, veremos ciertos aspectos destacables de lo que es, o debería ser, la educación del actual siglo XXI. Para ello, haremos hincapié en los contenidos del Informe a la Unesco de la Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI, compendio que encontramos en el texto "La educación encierra un tesoro", de Jacques Delors y otros componentes de dicha comisión (1997).

Uno de los principales principios que se recogen es el de la educación o aprendizaje para toda la vida se basa en el siguiente fundamento, recogido por la UNESCO:

"Toda persona, en cualquier etapa de su vida, debe disponer de oportunidades de aprendizaje permanentes, a fin de adquirir los conocimientos y las competencias necesarias para hacer realidad sus aspiraciones y contribuir a la sociedad".

Debido al surgir de nuevas aptitudes laborales y de conocimiento en el desarrollo humano, esta adquisición de saber que predica la educación para toda la vida no debe limitarse al conocimiento de contenidos básicos, sino el de un amplio número de competencias que permitan el desarrollo laboral y personal de cada persona, véase la formación estudiantil e investigadora (el aprender a aprender), la convivencia en un mundo globalizado y las habilidades para la vida empresarial y de nuevas formas de trabajo, a lo largo de diferentes etapas.

Este concepto va más allá de la tradicional discusión sobre educación básica y educación permanente. Destaca la oferta de oportunidades para recibir educación para todos los ciudadanos, para aprender o para seguir formándose. Componentes importantes de este proceso de aprendizaje son, por lo tanto, la educación de adultos, y la alfabetización.

Os dejamos a continuación una entrevista en la que se recogen varios de los fundamentos de la escuela para toda la vida. ¡Saludos!



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